La
próxima fase de la luna en cuarto menguante se producirá el día de mi
cumpleaños. Es decir el domingo 29 de mayo. De acuerdo a la sabiduría popular,
y mas concretamente, de la sapiencia del campo, es tiempo de sembrar, y o podar
las plantas. De ordenar y limpiar las pertenecías, y particularmente, a la
única pertenencia que realmente administramos: El alma. La conciencia, y todos
los asuntos que tienen que ver con nuestro ser.
Dicho esto,
y habiendo promocionado mi cumpleaños (se aceptan regalos: Café, azúcar,
harina, chocolate, y hasta medicinas), Procedo a escribir acerca de lo que realmente
nos interesa : Venezuela. El país no está para bombos y platillos.
Comencé
hablando de la luna en menguante porque la palabra menguante me llamó la
atención. Acostumbro sembrar los viernes, y mejor si el viernes coincide con
menguante. Mas aún; el diccionario de La Real Academia me condujo
a una cita sobre la hora menguada.. y que vainas, que lo uno y lo otro me ponen
directamente en nuestra realidad actual. Tiempo en que acaece un daño o un
fracaso . Es decir que puedo expresar que mi país está en una hora menguada.
Nada extraño, ni mucho menos extraordinario, si recordamos las advertencias
que se hicieron acerca del comunismo , el militarismo y su peor ejemplificación
:”el socialismo criollo”, también aplaudido , como “la revolución bonita”. Y
bien bella que les quedó. Un grave empeño en reflejar la imagen de lo que se hizo
en cuba; pero con el agravante del resentimiento, y una inefable sed de
venganza por parte de “una izquierda” que ha resultado ser muy diestra en el “arte”
de secuestrar el erario de los venezolanos. Cabe destacar que entre el 2010 y
el 2013, Venezuela recibió una inmensa cantidad de dinero en dólares petroleros,
que igual como llegaron , “se disiparon”. Mejor dicho: ”Desaparecieron” de
manera magistral.
Alguna
vez, por chanza , me atreví a escribir que se trataba de un realismo mágico… No
por su semblanza con las letras del afamado escritor; si no porque “la
izquierda” desapareció “mágicamente” ese realero. Lo cierto es que transitamos
por la hora menguada. Un país venido a menos en su mejor momento financiero. El
petróleo a 110 $, y se “controlaba” el dólar a una taza de cambio “especial”. Fue
la época en la que 25.000 MILLONES de dólares se “desaguaron de CADIVI sin que
hubiera responsables. . Fue la época en que se compraron las plantas eléctricas
que acabarían con el déficit de electricidad. (Hoy no producen ni un vatio).
Eso si.. permanecen extraordinariamente iluminadas para fines publicitarios.
Como casi todas las “obras” que bordean nuestras autopistas: Sembradíos , adefesios
y una red ferroviaria , cuyo tren aparece solo en épocas electorales, y hasta
ofertaba viajes gratis durante “sus puestas” a prueba. Solemne representación
de lo menguados que estamos.
A
menguas El Guaire se disipa entre desechos
cloacales . Y que cosas, que hasta prometieron bañarse en sus aguas. Claro ,
previo desfalco de otra “catajarra” de billetes verdes. Indubitablemente ,
estamos redundados por las horas menguadas. Pero jamás como esta que acecha
nuestro porvenir. Dios nos agarre confesados, y tenga piedad de su pueblo. Al
fin y al cabo.. La voz del pueblo, es la voz de Dios. Y aunque “la izquierda”
no cree en Dios, conviene decir que Venezuela está orando en estas horas
menguadas. Amén . (No por las horas
menguadas, mas sí, por cierto, para que se conjugue la voz de Dios. )
mayo de 2016..
#SOSporVenezuela
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